Los párrafos siguientes están contenidos en el libro PLUTON, La trayectoria evolutiva del alma
del autor Jeff Green y se ofrecen por cortesía de la Editora propietaria del copyright:
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Los tránsitos por casa se producen cuando un planeta en tránsito está dentro de los límites de una casa.

Dado que Pultón tarda casi 250 años en recorrer el zodíaco, el tiempo medio aproximado que tarda en recorrer una casa es de 20 años, pero puede oscilar desde 15 a 25 años según el tamaño de la casa por la que transita.


Texto de Plutón en tránsito por la :

Casa I , Casa II , Casa III , Casa IV , Casa V , Casa VI , Casa VII , Casa VIII , Casa IX , Casa X , Casa XI , Casa XII




PLUTÓN A TRAVÉS DE LAS CASAS

Una última anotación: las reacciones, respuestas, elecciones y deseos que manifestamos a lo largo de nuestras vidas actuales, vinculan lo que podríamos llamar el «karma en curso» con el futuro karma, y este karma «en curso» es generado en cada instante de la vida, en mayor o menor grado.

La descripción del paso de Plutón por las Casas será aplicable tanto a los tránsitos como a las progresiones, estando entrelazadas las condiciones «internas» y «externas» en cada descripción. En el caso de usar estas descripciones para el análisis de una revolución solar, serán aplicables sólo a aquel año durante el cual tiene lugar dicha revolución.

Es preciso tener en cuenta al regente natural de cada casa (1 Marte, 2 Venus, etc). De esta forma, Plutón en casa I tendrá relación con el efecto del tránsito Pluton/Marte o Marte/Pluton, o también de un Marte progresado sobre Plutón. Si se usa el método de progresión por arco solar podría darse también una analogía con un Plutón progresado sobre Marte, siempre y cuando dicha progresión fuera unida a una etapa crucial de la vida individual.






PLUTÓN EN TRÁNSITO POR LA CASA I

 
El arquetipo propio de este tránsito es iniciar nuevas acciones y propósitos, como un reflejo del comienzo de un nuevo ciclo en el desarrollo evolutivo. Se trata de un periodo que va acompañado generalmente de una crisis de identidad, en cuanto el nativo va sintiendo apremios en su interior por liberarse de un pasado que le encadena, o que percibe como algo que impide su crecimiento. Por supuesto, el pasado representa para el lo conocido, un factor de seguridad.

Este impulso evolutivo actúa ahora sobre una base muy instintiva. Profundos deseos de liberación impactan la conciencia individual, sin llegar a concretarse en pensamientos claros, de modo que el nativo no puede saber realmente a dónde le llevarán estos impulsos apremiantes. Algunos van a sentir temor frente a ellos, por cuanto parecen amenazar la realidad existente y los fundamentos de su vida. Ningún análisis racional podrá venir a darles respuestas y, de hecho, un análisis de este tipo más bien vendría a interferir el proceso.

La clave para enfrentarse positivamente a estos impulsos está sencillamente en dejarse, siguiendo los mismos instintos. Si todo está bien a un nivel visceral, sin que sepamos porqué, debemos dejar que se manifieste el apremio para ver donde nos lleva. Pero si a nivel visceral no funciona será mejor no dejarse llevar. La comprensión vendrá posteriormente a los hechos mismos. De esta forma siguiendo los impulsos e instintitos internos la persona llegará a conocer nuevos caminos y experiencias que permitirán desarrollar nuevas dimensiones de la personalidad.

Una reacción frecuente a este proceso adopta la forma de ira, ansiedad, inquietud e impaciencia. Aquí el nativo puede proyectar de un modo inapropiado estos sentimientos sobre otros o sobre situaciones concretas que sean percibidas por él como obstáculos para su crecimiento. O bien puede enfadarse consigo mismo por las situaciones auto generadas que le llevan ahora a un sentimiento de contención y confinamiento. La ira puede manifestarse sin razón aparente, ya que antes fue reprimida en esta vida o en otras anteriores. No resulta extraño, en el curso de este proceso evolutivo, atraer circunstancias- hacia uno mismo que provoquen ira, o atraer a otras personas que de pronto manifiesten reacciones coléricas hacia el nativo sin razón aparente. Cuando esto ocurre, la causa más común está en el karma residual o no resuelto, con las personas involucradas en tales relaciones.

Con un enfoque evolutivo, estas circunstancias o condiciones van a crear una oportunidad para que el individuo pueda llegar a inferir y conocer las razones de su ira, ofreciéndole la posibilidad de erradicarla de su mente. Además, hay también una oportunidad kármica en el sentido de resolver antiguos embrollos en los cuales la ira fue proyectada o recibida en relación con otras personas. En los peores casos, puede aparecer la violencia física, de modo que el individuo puede atacar a alguien o ser víctima de un ataque. Si así ocurre, este tipo de situación estará vinculado a alguna clase de karma residual originado en acciones pasadas.

Durante este proceso frecuentemente aparecen problemas de relación, tanto en lo que concierne a las relaciones íntimas como a los contactos de tipo casual. Dichos conflictos se producen siempre cuando la relación entorpece el crecimiento del individuo, y no resulta extraño cuando éste se muestra temeroso y-resistente al cambio que le induce a nuevas acciones y propósitos para llegar a una posición independiente y al autoconocimiento, que una pareja, amigo íntimo o padre del sujeto induzca confrontaciones que muevan a éste a romper, tornándose más independiente y autoafirmado. Hay otros casos en los que una pareja puede dejarle o incluso morir, para inducir el necesario proceso de crecimiento.

Por otra parte, si el nativo desea liberarse conscientemente, de una u otra forma, pero percibe a su pareja, amigo o padre como alguien que le retiene, entonces él mismo se encargará de inducir las confrontaciones que le llevarán a un probable rompimiento. Si la relación no impide el crecimiento, es cosa del individuo el saber dar paso a los impulsos y deseos que considera correctos y que así se manifiestan a un nivel visceral. Incluso algunos establecerán relaciones con parejas o amigos que les alentarán hacia ese proceso.

Pero también puede darse que el proceso promueva para el nativo la experiencia de ser "golpeado" por otros, que lo encuentran atractivo o instigador. En algunos casos amigos y amantes del pasado pueden emerger nuevamente en la vida del sujeto para producir reacciones emotivas, intelectuales, físicas o espirituales que le lleven a nuevos descubrimientos en cuanto a sus dinámicas y necesidades internas.

Existen variadas razones por las cuales el individuo puede tener la sensación de ser "golpeado" por otros que muestran interés y atracción hacia él. Así, por ejemplo, podrá sentir que algo falta dentro de una relación dada, y la experiencia interna de esa carencia creará una vibración interior que luego será proyectada hacia el entorno del nativo.

Como si echara un anzuelo, este individuo va a atraer a otros que reflejarán los deseos y necesidades que no están siendo satisfechos dentro de su relación existente. Si él siente un impulso visceral en cuanto a dejarse llevar por esta atracción, entonces debería ser honesto y poner en conocimiento de su pareja actual esta situación para evitar la creación de karma negativo como sería de esperar. Si el nativo no está comprometido con nadie, la clave será sencillamente "ir a por ello", siempre y cuando perciba que la atracción visceral es correcta. La duración de este tipo de enlaces no tiene importancia, ya que lo que cuenta es la calidad de la experiencia, dentro de la cual pueden promover se nuevos descubrimientos y autoconocimiento. Por otra parte, si el nativo ha establecido ya una relación que considera correcta en cuanto que le aporta el necesario crecimiento, este tipo de experiencia puede servirle como una prueba para conocer su capacidad para mantener el compromiso existente, o también puede serle útil para dar por terminado antiguos asuntos relacionados con otras personas que ellos mismos han conocido a lo largo de sus vidas individuales. De nuevo, son muy variadas las razones para llegar a una situación de este tipo, y una descripción exhaustiva del conjunto de las dinámicas kármico evolutivas será necesaria en cada caso para comprender el porqué se está produciendo una situación y lo que se debe hacer respecto a ella.

También pueden aparecer confrontaciones de tipo sexual y otras dificultades durante este proceso evolutivo. Normalmente, la actividad sexual del individuo se ve intensificada durante este período. Algunos experimentarán limitaciones sexuales o conflictos en las relaciones ya existentes, los cuales pueden llevarles a verse atraídos por otras personas a quienes perciben como capaces de saciar sus necesidades insatisfechas. En otros casos, este proceso puede producir atracciones de tipo hipnótico o instintivo sexual, o bien el nativo puede ejercer este género de atracción hacia otros. Dichas atracciones pueden ser muy compulsivas y algunos harán nuevos descubrimientos sobre la naturaleza de su sexualidad. En general, durante este período puede darse una metamorfosis de la identidad sexual, y las nuevas experiencias, orientaciones o expresiones de la naturaleza sexual del individuo y de su propia identidad, le permitirán el acceso a nuevas dimensiones de su autoconocimiento, proceso que puede resultar muy positivo si el nativo sigue los nuevos derroteros.

Algunos problemas físicos pueden presentarse igualmente en el curso de este proceso evolutivo, manifestándose a través de las glándulas suprarrenales, los músculos, la sangre (toxicidad y desequilibrio entre glóbulos blancos y rojos), cabeza, intestino, colon, hígado, próstata, cervix, vientre, ovarios y los chakras inferiores. También puede darse el caso de accidentes que desencadenen problemas físicos.

Detrás de todos estos problemas físicos subyace la necesidad de examinar aquello que impide el propio crecimiento y dar los pasos necesarios para superarlo. Al hacerlo, la salud podrá recuperarse nuevamente. El punto es que el cuerpo ha manifestado un conflicto cuyo origen verdadero reside en la estructura y la realidad psíquica existente en el individuo. Esta clase de problemática sólo aparece cuando el sujeto manifiesta resistencia respecto a los cambios indispensables en su vida. Eventualmente, alguno de los problemas antes mencionados va a afectar a una persona cercana al nativo, y cuando esto sucede, el individuo se ve impelido a aprender esta lección a través de la otra persona, al presenciar los efectos de la resistencia a un cambio necesario.

Cualquiera que sean los hechos concretos asociados con Plutón, cuando éste transita a través de la Casa I, la mayoría de gente va a sentirse ansiosa, inquieta e impaciente, porque presienten que hay algo nuevo que debe irrumpir en su existencia. ¿De qué se trata?, es una pregunta que puede generar un temor interno de no encontrar "aquello" que debe sobrevenir. Nuevamente la clave está en seguir los propios impulsos instintivos. "Aquello" será descubierto de esta manera. En todos los casos, estas nuevas orientaciones, impulsos e instintos estarán ligados a la dinámica fundamental kármica/evolutiva descrita en el Tema natal.

En general, este proceso evolutivo representa que el Alma desea iniciar e implantar nuevas direcciones, deseos y acciones que crearán nuevos pensamientos y orientaciones, así como nuevos descubrimientos dentro del sujeto. Para algunos, esta dinámica puede implicar un total rompimiento con el pasado, mientras que para otros puede requerir simplemente el dejar a un lado algunos aspectos o matices que están ligados a una forma anterior de reacción, aproximación o actitud. En cada caso, este proceso va a generar una transformación alrededor de algunas áreas de la vida individual, o de toda la existencia en su conjunto.





PLUTÓN EN TRÁNSITO POR LA CASA II

 
El tema o arquetipo de este proceso evolutivo se basa ahora en la metamorfosis que el individuo va a experimentar en cuanto a su relación consigo mismo y consecuentemente con los demás. Además, el proceso promoverá una reevaluación fundamental del sistema de valores del nativo.

El impulso evolutivo que induce a este proceso es el de un intenso autoexamen. A través de la confrontación interior, el individuo puede transformar y eliminar sus propias formas existentes de autopercepción y las valoraciones en que éstas se fundamentan. A causa de ello, es frecuente que el nativo experimente un "irse abajo", una pérdida de significado personal. Su vida no significará para él lo que antes representaba, y el sentimiento interior de significado personal va a cambiar también. Este sentimiento está directamente ligado a la manera como uno se relaciona consigo mismo, por lo cual este pro

ceso implica toda una confrontación por parte del individuo de su propio sistema de valores, a fin de evolucionar y crecer en nuevos senderos: relacionarse consigo mismo de una forma nueva y, al hacerlo, relacionarse también con los demás de otra manera. El grado de intensidad del conflicto, resistencia y confrontación relacionados con este proceso dependerán de la naturaleza global del individuo, reflejada en su aceptación o no aceptación del cambio.

Si la naturaleza y valoraciones individuales son relativamente fijas, la resistencia podrá ser lo bastante fuerte respecto a este proceso evolutivo, pero si su naturaleza es relativamente abierta o mutable, la resistencia será menos severa. Una pista sencilla en este sentido nos la ofrece la ubicación por Signo y Casa del planeta Venus en el Tema natal junto con sus aspectos; otras indicaciones adicionales las darán los planetas regentes de la Casa II y la Casa VII (Cúspides).

El proceso promueve también una situación evolutiva en la cual el individuo puede tomar conciencia de nuevos recursos personales desde su interior, que pueden ser utilizados para establecer bien sea una nueva forma de vivir o para renovar y dar nuevas expresiones a las formas ya habituales de vida. En el primer caso, el nativo irá encontrando cada vez mayor dificultad en su forma actual de vida. La pérdida de relación o de significado inducirá las necesarias confrontaciones para que nuevos recursos y valores emerjan en su conciencia. En el segundo de los casos, se darán dos situaciones.:

1. El nativo es aún capaz de encontrar significado, valor y relación en su vida actual, y

2. Siente la necesidad y el deseo interno de expandirse y renovar la expresión y orientación de su vida, a fin de reflejar con ello nuevas dimensiones de su ser están surgiendo ahora su propia comprensión consciente. En cualquier caso, la experiencia del confinamiento o la limitación interna y externa va a promover este desarrollo.

Para algunos, este proceso implicará un traslado forzoso o un agotamiento de los recursos existentes, dinero y posesiones, o bien la pérdida de una situación que estaba dándoles el sustento físico, bien se trate de un trabajo, una relación matrimonial o de amistad, etc. Tales circunstancias acontecen en base a la necesidad de generar nuevos valores y formas de relacionarse consigo mismo y con los demás. Estas experiencias van a reforzar por otra parte las lecciones evolutivas de autoconfianza, autosatisfacción y autosuficiencia. En casos como estos, el shock emocional inducido por la pérdida induce o refuerza la actitud de autoexamen, a fin de determinar las causas y dinámicas que han llevado a estas situaciones. Hay casos en que se hará presente un elemento de retribución kármica. Tales shocks promueven a un aislamiento interior y, sobre una base gradual, el individuo no puede encontrar ya significado o relación en aquello que ha perdido. Bajo este aislamiento interno, el nativo debe aprender a responder creando nuevos valores y formas de relacionarse consigo mismo y con otros, para dar paso a un nuevo sentimiento de significado personal y a nuevas valoraciones.

De alguna manera, nuevos recursos personales pueden emerger, con los que el individuo podrá desarrollar un significado diferente en cuanto a su autosostenimiento, sobre un plano físico y emocional. Desde un enfoque kármico, esta situación se asocia por lo común con un uso inadecuado., abuso o manipulación de los propios

recursos o los de otros. En algunos casos, se asocia también con un bloqueo o rechazo a las necesidades, capacidades o talentos internos, que no se han puesto en práctica. De este modo, el forzoso traslado no permite otra alternativa que buscar el desarrollo y creación de nuevas valoraciones que le lleven a una reorientación del significado y la relación personal, lo cual incidirá a su vez en nuevas formas de relacionarse con los demás y permitirá actualizar potenciales latentes junto con deseos, necesidades y destrezas que promueven un nuevo significado a la vida.

En otros casos, he visto algunos nativos que han recogido la recompensa por esfuerzos previos realizados en un área o aspecto concreto de su existencia. Incluso algunos pueden recibir la recompensa por acciones de vidas pasadas, las cuales llegan bajo la apariencia de dinero, bienes o reconocimiento por parte de otros como una valoración a lo que el nativo ha estado haciendo. A su modo, esta situación promueve también una nueva evaluación interna y un autoexamen, puesto que el nativo debe aprender a dar significado a estas nuevas condiciones. De esta forma, estarán aprendiendo a relacionarse consigo mismo y con los demás bajo una nueva perspectiva, debido precisamente a estas situaciones nuevas.

Los problemas físicos que pueden presentarse durante este proceso evolutivo están vinculados generalmente con los riñones, la parte baja de la espalda, la función psicológica de la audición, que puede manifestarse como una disfunción física del oído y su estructura, dificultades de tipo circulatorio en venas o arterias, piedras en los riñones, vejiga, conducto urinario, quistes en ovarios y alteraciones en los niveles de hormonas como estrógeno y progesterona, dolores de cabeza causados por residuos tóxicos en los riñones y dolencias asociadas con el chakra cardíaco.

En general, este proceso representa que el Alma desea transformar los sistemas de valores ya existentes, a través de los cuales el nativo da un significado personal a su vida. Es tiempo para él de eliminar todos los esquemas caducos de valoración, las posesiones y formas de relacionarse consigo mismo y con otros, para dar paso a un nuevo esquema y manifestar nuevas valoraciones. Al permitir que se vacíe el pozo del pasado, podrá llenarse el recipiente del futuro. La resistencia al proceso crea no sólo problemas psicológicos, kármicos y evolutivos, sino también los problemas fisiológicos ya mencionados, debidos todos al bloqueo. Al superar los bloqueos psíquicos y emocionales, el nativo se transformará hacia un estado regenerado de bienestar y vitalidad personal.





PLUTÓN EN TRÁNSITO POR LA CASA III

 
El tema arquetípico de este proceso evolutivo hará que el individuo se enfrente a las limitaciones de las estructuras intelectuales, de su organización y orientación. Así, será preciso examinar la naturaleza de las opiniones personales y la base de las mismas.

En la medida en que este proceso va creciendo en intensidad, el nativo irá experimentando gradualmente un estallido interno de sus construcciones intelectuales, sus conexiones lógicas y orientaciones mentales hacia sí mismo y hacia su entorno. Tal estallido va acompañado con frecuencia de divergencias, de opinión y discusiones con otras personas a través de la argumentación. A nivel subconsciente, el nativo atraerá circunstancias y acontecimientos que vendrán a inducir o a reforzar esta necesidad evolutiva, los cuales se asocian con nuevas relaciones o experiencias que van a desafiar o confrontar las opiniones del individuo y sus fundamentos, pudiendo también vincularse con personas que le rodean, que están empezando a reorganizar intelectualmente sus vidas y cuestionando la base de sus propias opiniones. De esta forma, donde antes había acuerdo con otros a nivel intelectual, ahora van a presentarse conflictos y desacuerdos.

La causa de todo esto radica en que el nativo debe desarrollar gradualmente nuevos puntos de vista y expandir sus fronteras intelectuales a fin de llegar a percibir y vivenciar la vida de una forma nueva. Además, el proceso tiene lugar para que el individuo pueda eliminar los pensamientos superficiales y las ideas poco profundas acerca de la naturaleza de las cosas. Al hacerlo, podrá ir despertando y tomando conciencia de las razones subyacentes que le han inducido a pensar en la forma en que lo viene haciendo, lo cual va a promover a su vez la comprensión del porqué ha organizado intelectualmente la realidad de una forma peculiar.

Con ello, llega a una profundización a nivel mental. Al examinar los fundamentos de sus propias opiniones, orientaciones mentales y estructuras de su intelecto, el nativo irá pasando progresivamente por tres etapas:



1.- Necesidad de dejar a un lado abiertamente y sin reservas ciertas opiniones, puntos de vista y actitudes mentales, o bien todo un sistema de organización intelectual;

3. Necesidad de reformar o profundizar en ciertas ideas sobre la naturaleza de la realidad, que aún pueden ser útiles o importantes, y

4. 3. Necesidad de alcanzar nuevas experiencias que puedan dar paso a otros tipos de conocimientos, ideas e información.



A nivel psicológico, el síntoma común a este proceso será la sensación de estar agobiado o encerrado intelectualmente, siendo también frecuentes el hastío y la inquietud intelectual. Por supuesto, este proceso puede amenazar el sentimiento de seguridad emocional del nativo, ya que éste se encuentra ligado a sus ideas, opiniones y estructura intelectual, de modo que un cambio en ellas supone todo un riesgo de inseguridad emotiva interna. Para algunos, este riesgo va a generar resistencia frente a la necesaria transformación, y la intensidad de esta resistencia va a determinar a su vez el grado de confrontación intelectual interno y externo. Los indicadores están nuevamente asociados a la ubicación de Mercurio en el Tema natal y a la de las cúspides de las Casas III y VI, junto con la condición general de sus respectivos regentes planetarios.

Durante este proceso, será necesario introducir nueva información tomada del entorno individual, permitiendo a la vez que ideas nuevas emerjan desde dentro hasta la superficie. De esta forma, se harán manifiestas otras perspectivas, las cuales van a posibilitar al nativo un examen y una comprensión de los fundamentos de sus creencias y de sus actuales esquemas de opinión. Puesto que todo ello refleja el deseo de llegar a un conocimiento más profundo en relación con la naturaleza de la vida, tanto en lo interno como en lo exterior, no resulta extraño que el individuo se sienta rechazado o se irrite a causa de opiniones y explicaciones superficiales de otras personas. He visto a nativos normalmente dóciles irrumpir en toda una diatriba y ataque intelectual contra otros que ellos perciben ahora como personas superficiales, carentes de significado o sencillamente estáticos en sus opiniones. Desde luego, estas manifestaciones externas son un reflejo del estallido interno que el nativo está viviendo.

Para estas personas, una actitud apropiada y bastante frecuente será la búsqueda de nuevos sistemas de conocimiento con los cuales construir nuevos fundamentos, para que la necesaria reorganización no se disperse por completo en distintas direcciones. Ayuda mucho el estudiar o identificarse con un sistema comprensivo y una disciplina, para que los demás intereses queden vinculados a esta nueva base que se refleja en dicho sistema. El peligro es dejarse llevar en varias direcciones simultáneamente debido a la profunda sed interna de nuevas ideas e información. Tal despilfarro de energía solo contribuirá a profundizar la crisis intelectual, dado que el nativo se va a encontrar perdido y confuso en una especie de remolino de ideas y perspectivas que interfieren y chocan unas con otras.

Sobre esta base, puede ser recomendable al comienzo de este proceso el poner a prueba diversos sistemas intelectuales que sean nuevos para el nativo, para permitir la necesaria renovación. Una vez detectado el sistema más idóneo, el individuo debe identificarse con él para ir creando una base sobre la cual otras ideas e informaciones puedan tener una perspectiva coherente.

Otra actividad favorable puede ser viajar, en cuanto promueve nuevos esquemas de pensamiento. Cuando se viaja, el movimiento facilita el cambio de ideas, a través de las nuevas experiencias, contactos e intercambios con otras personas a lo largo del recorrido. La necesidad de viajar es así una nota cíclica durante este proceso. Pero viajar demasiado puede llevar a un efecto de disipación o dispersión, que llevará al individuo a perder la posibilidad de sentirse centrado. Por el contrario, si no se viaja o no hay el suficiente movimiento, esto puede causar una intensificación del estallido interno que acompaña al proceso, llevando a su vez a una pérdida intelectual y emotiva de perspectiva y enfoque del centro interno. Es, pues, de una forma cíclica que el individuo sentirá emerger esta necesidad de exploración interna para descubrir nuevos pensamientos, perspectivas y orientaciones mentales dentro de sí mismo, sin que le sea necesario moverse en el plano externo.

La clave está en tomar conciencia de estos dos ciclos naturales a lo largo del proceso, ponerse en movimiento cuando sea necesario y saber reposar a su debido tiempo para dar lugar a una clarificación interior.

Los problemas físicos que pueden sobrevenir durante este período se asocian con el sistema nervioso y neuronal, erupciones en la piel, dolencias en la envoltura pulmonar, garganta y otras asociadas con la cervical y el chakra tiroideo.

En términos globales, este proceso evolutivo promueve la necesidad de expandir los horizontes intelectuales y eliminar todos aquellos esquemas de pensamiento y opinión que sean caducos o desfasados. Es un tiempo para profundizar más allá de los hechos externos para conocer la base nuestras actitudes y posturas intelectuales. De esta forma, tendremos acceso a un mayor conocimiento personal y autorealización.





PLUTÓN EN TRÁNSITO POR LA CASA IV

 
El tema arquetípico en este tránsito contribuye a crear circunstancias internas y externas a través de las cuales el nativo se verá impelido a examinar los fundamentos de aquello que constituye su seguridad emocional, sus dependencias, autoimagen, sentimientos y estados de ánimo. Además, este proceso servirá como una excelente ocasión para estudiar el impacto de su primer entorno, reflejado principalmente a través de sus padres, así como de conocer, para aquellos que tienen un hogar e hijos, la forma en que han venido respondiendo emotivamente a las necesidades de su familia y sus niños.

Se trata, pues, de un lapso de tiempo, ya se trate de un tránsito, una progresión o una revolución solar plutoniana, cuyo proceso va a promover el final de un ciclo de la vida individual y el comienzo de una nueva fase. Por ello es necesario ahora cambiar o eliminar toda forma de seguridad o dependencia que esté ligada a situaciones externas, ya que éstas van a estar limitando de alguna manera el posterior crecimiento.

Este período y experiencia evolutiva pueden resultar muy difíciles para muchos que los vivirán con la sensación de que el fundamento de su existencia está amenazado y removido. No obstante, tal experiencia es necesaria, quedando el individuo a solas consigo mismo para poder observarse, examinarse y depender de sí mismo. De hecho, la propia imagen de cada uno es un reflejo de nuestra naturaleza total y de la .realidad interna y externa, de modo que al ir eliminando ciertos aspectos o dinámicas, el individuo se ve forzado no sólo a examinar la forma como ha estado condicionada su autoimagen, sino también a ir construyendo una nueva imagen de sí que esté basada en los cambios indispensables dentro y fuera de él. Los trastornos emotivo s van a emerger desde lo más profundo y se reflejarán también en su entorno inmediato a través de circunstancias muy diversas, las cuales pueden vincularse a problemas en su vida familiar, profesional o personal. El efecto de todos estos conflictos puede llevar al nativo a una situación de gran desconcierto.

El propósito y la razón evolutiva de todo ello es forzarle a un autoexamen para determinar lo que ha venido haciendo con su vida y las razones de esto. Aquí será también necesario analizar las bases de la propia seguridad emocional y autoimagen, en relación con la naturaleza de la realidad personal. En concordancia, es tiempo de transformar los antiguos esquemas de reacción emocional hacia uno mismo y hacia los demás, como también de eliminar toda dependencia exterior que toque la seguridad personal a un nivel emotivo. Para algunos, este proceso se verá reforzado por la pérdida de un empleo, un miembro de su familia o alguien íntimo, o bien a través de intensas confrontaciones emocionales con otras personas de su familia, o con la pérdida de la propia vida. El temor emotivo hacia la muerte puede convertirse en una seria preocupación, mientras que habrá quienes experimenten una especie de llamada o estremecimiento en relación a la muerte.

Este proceso puede llevar a un esclarecimiento emocional y a la salud en este terreno, gracias a la liberación de esquemas y actitudes caducas, construidas a través de varias existencias. Algunos de estos esquemas están vinculados con necesidades o reacciones que han sido reprimidas, rechazadas o mantenidas en ascuas por mucho tiempo. Al emerger hacia la conciencia individual, estos esquemas emotivos junto con estados de ánimo y sentimientos que actúan como reactivos de tales impulsos emocionales, pueden ser muy compulsivos e intensos. Cada emoción pasajera y cambiante va a retener la total atención del individuo mientras dure. Tales sentimientos, emociones y estados de ánimo promoverán una comprensión consciente de la naturaleza de los patrones habituales antiguos e inconscientes de reacción emocional en la vida individual. Ciertos nativos parecerán casi cata tónicos debido a la forma como se dejan absorber por estos transitorios estados emotivos, pero tal absorción tiene lugar para dar al sujeto la oportunidad de examinar las bases causales y los parqués de sus respuestas emotivas, demandas, necesidades, esquemas de seguridad, autoimagen e impacto del entorno durante su infancia.

El conocimiento y la comprensión consciente a que les induce este examen, puede llevarles a una situación de estancamiento personal y emocional. No obstante, este sentimiento de bloqueo es también necesario en cuanto induce una oportunidad para el cambio. Los miembros de su familia u otras personas cercanas pueden experimentar también este sentimiento en sus propias vidas. Algunas cosas aún no resueltas de tipo emotivo, asociadas a factores o situaciones de vidas anteriores pueden aflorar ahora entre el nativo y aquellos con quienes mantienen relaciones más íntimas. La conducta relacionada con estos patrones emotivos sin resolver puede llegar a ser bastante compulsiva e irracional. Con todo, este puede ser un período excelente para que el sujeto resuelva lo que quiera hacer con aquellos patrones, y para promover una determinación en cuanto a su relación con otros, en caso de que encuentre demasiado difícil trabajar estas cosas ahora y llegar a resolverlas. En cualquier caso, nuevos esquemas emocionales se harán presentes, junto con el necesario cambio y autoconocimiento.

Durante este proceso, el nativo debería dedicarse a reflexionar sobre su pasado, con una intención consciente; en otras palabras, volver a revivir en su memoria los acontecimientos y circunstancias de su vida hasta la fecha y examinar las dinámicas internas y los factores causales que han dado origen a todas las situaciones examinadas.

De esta forma, el individuo estará en condiciones de adquirir mayor conciencia sobre su propia naturaleza y estructura interna. Tal proceso de reflexión activa debe ir unido a la comunicación o práctica. La necesidad cíclica de expresar y comunicar aquello que está siendo descubierto desde dentro se produce, a fin de posibilitar la necesaria limpieza y purificación de la estructura emocional. El individuo se ve aquí abocado a un riesgo de distorsión y estallidos internos si se recluye en un estado meramente reflexivo sobre sí mismo. Este ciclo no será predecible, pero fluctuará sobre una base diaria o incluso momentánea. El sujeto debería limitarse simplemente a expresar de algún modo, a comunicar aquello que sea necesario, lo cual requiere por lo menos a otra persona en su inmediato entorno en la que el nativo pueda confiar y que sea lo suficientemente madura como para permitir que esto ocurra sin sentirse amenazada o arrastrada por ello en el presente.

Pero puede ser difícil para el nativo encontrar alguien en quien confiar, puesto que a muchos ya les es difícil confiar en sí mismos, en relación a lo que están sintiendo o necesitando. Algunos van a sentirse muy vulnerables e hipersensibles durante el curso de ese período, pasando por momentos y necesidades emocionales muy semejantes a las de un niño, sin importar la edad de la persona. Como el propósito de todo esto radica en el aprendizaje de la seguridad interna y en minimizar las dependencias exteriores, aquellos que están cerca del nativo y pretenden ayudar le deberían promover gentilmente este tipo de comprensión.

En cuanto a los problemas de tipo fisiológico que pueden manifestarse durante este período, estarán asociados con el sistema linfático, el estómago, las glándulas mamarias, los ojos, las mucosas por retención de agua o de agentes tóxicos, dándose también resfriados y problemas vinculados con el chakra medular.

En términos generales, este proceso va a promover un total renacimiento y metamorfosis de la estructura emotiva interna y la autoimagen individual. Al eliminar y transformar los esquemas caducos emocionales y minimizar las dependencias del exterior, nacerá una persona nueva. Una nueva etapa se iniciará en la vida del nativo.





PLUTÓN EN TRÁNSITO POR LA CASA V

 
Durante este período, el efecto arquetípico consistirá en inducir una situación interna y externa por medio de la cual el individuo aprenda gradualmente a ser responsable de su propia realidad y a recrearla de modo que pueda ver reflejada en ella y consolidados los impulsos creativos novedosos que emergen desde lo profundo del Alma.

Estos nuevos impulsos están vinculados directamente con el nuevo propósito de la vida individual. Además, el proceso llevará al nativo a examinar las bases y porqués de la forma cómo ha venido ayudando y entregándose a los demás, siendo necesario también una comprensión de tipo fundamental en cuanto a su necesidad persona1 de recibir amor y atención por parte de otros y de ser considerado importante y especial. Con estas dos lecciones básicas combinadas, podrá entonces experimentar y recibir la manifestación y realización de cada necesidad, como condiciones de su autocentralización.

En general, este proceso va a promover una renovación de la creatividad personal, con profundas oleadas internas de inspiración creadora, sentimientos y deseos que impactarán la comprensión consciente del nativo, impulsándole a tomar la responsabilidad de su propio destino y su realidad individual. En consecuencia, se recreará esta misma realidad, a fin de dar paso y expresión a estas nuevas oleadas de creatividad, con lo cual será reformulado el propósito mismo de la existencia. Este puede ser entonces un tiempo durante el cual pueden despertar y desarrollarse muchas capacidades latentes.

Durante este período, muchos individuos van a tornarse necesariamente y a parecer más autocentrados que nunca, sumergidos en sí mismos, mientras que en otros casos será preciso el rompimiento o eliminación de un determinado enfoque autocentrado para dar paso a la expresión de los nuevos impulsos. En cualquier caso, la clave estará en permitirse a uno mismo el movimiento necesario hacia estos nuevos impulsos en el momento de su manifestación, incluso si estos requieren dejar a un lado creencias o ideas preconcebidas con las que se había venido identificando el sujeto como un propósito o una orientación en su existencia hasta este momento.

Este impulso evolutivo interno va a reflejarse también en las situaciones y circunstancias externas del individuo, cuya naturaleza dependerá del contexto concreto de su realidad interna. Por ejemplo, esto se puede manifestar de forma muy diversa en el momento de tener un hijo. Para algunos, estas circunstancias estarían vinculadas con un reflejo de su creatividad individual, un dar y recibir, un propósito que se ha reformulado en su vida, cuya manifestación puede expresarse ahora a través de este hijo. Un proceso de autocentralización puede advenir, a través de un mayor enfoque en este sentido. Mientras que para otros, el tener un hijo servirá como un medio para transformar o eliminar una excesiva autocentralización, o un comportamiento u orientación de tipo narcisista. En unos casos, el embarazo puede llegar a través de un amorío o una relación extramarital, o bien sin tener un deseo consciente del mismo. Ahora bien, en todos los casos va a existir una conexión kármica con el bebé y una implicación a este nivel, tanto del padre como de la madre.

Cuando Plutón inicia su tránsito a través de la Casa V o cuando está transitando sobre el Sol natal o progresado hacia el mismo, o bien se sitúa en la Casa V de una revolución solar, o hay una progresión del Sol hacia Plutón, acontece generalmente un aumento de la fertilidad.

Por otra parte, durante este período, el nativo podrá experimentar a veces confrontaciones emocionales y dificultades en relación con sus hijos. Así como el nativo necesita desarrollar Y realizar un nuevo propósito creativo e identificarse con éste a fin de tomar la responsabilidad de su propio destino, así también sus hijos empezarán a manifestarse en este sentido. Esta dinámica puede dar lugar a un desafío o poner a prueba las voluntades de todos los involucrados y, si esto llega a ocurrir reflejará ante todo una situación en la cual el nativo ha venido tratando de moldear a su propia imagen la identidad de sus hijos. Al empezar ellos a afirmar sus propias voluntades, van a enfrentarse directamente a los deseos del sujeto para seguir los suyos propios, y esta confrontación promoverá la necesidad evolutiva del individuo de conocer las bases de su actitud hacia sus hijos, de cómo los percibe y qué les da. A través de este conflicto de voluntades se puede lograr una posición objetiva bajo la cual el nativo reformulará la imagen que tiene de sus hijos, para reflejar mejor las necesidades actuales de ellos y su verdadera individualidad inherente. Al hacerlo así, podrá darles lo que ellos realmente necesitan. Este proceso le permitirá reflejarse también a sí mismo a través de una redefinición creativa que involucre los diversos cambios, ajustes y reorientaciones exigidas por las nuevas circunstancias individuales.

Durante este período evolutivo, el sujeto puede sentirse atraído hacia otros, posiblemente en términos amorosos especialmente cuando se trata de una persona que se siente poco amada, insatisfecha o insuficientemente reconocida dentro de las condiciones existentes en su vida. Debido al profundo apremio que experimenta por ser más creativo y tomar responsabilidad sobre su destino, apremio que está originado en su propia Alma, el nativo puede vivir una atracción de tipo subconsciente hacia aquellos que le ayudan a satisfacer y dar expansión a estas necesidades. Un amorío puede llenar su necesidad de reconocimiento y de ser considerado como alguien especial e importante. Durante un tiempo, la atracción será intensa y encantadora.

Las personas que entran en relación con el sujeto serán muy magnéticas y fuerte, mientras que habrá quienes perciben en él cualidades análogas. Algunos encuentros serán breves, pero intensos. Otros serán duraderos evolucionando hacia una vida de pareja.

Si el nativo se encuentra ya dentro de una relación, este proceso puede llegar a ser una amenaza para la misma. Algunos llegarán a sentirse totalmente confusos y divididos, ya que estarán a la vez enamorados de su pareja y de la nueva persona que aparece. De nuevo, la base de esta situación radica en el hecho de que el nativo no estaba viviendo la relación existente con suficiente amor, atención o reconocimiento. Pero también hay casos en que éste ha experimentado una represión o negación de sus nuevos propósitos y necesidades creativas por parte de su pareja.

Tal situación va a "sentar las bases" para llegar a sentirse atraído hacia otra persona que llenará estas necesidades, y será preciso que su anterior pareja transforme su propia orientación emotiva alentando al nativo y permitiéndole realizar su propósito nuevo, o de lo contrario casi seguramente terminará la relación durante este período. Si esto llegara a ocurrir estaría reflejando la necesidad de tomar la responsabilidad del destino personal, recreándolo y dando cabida con ello a los nuevos impulsos creativos emergentes desde las profundidades de la propia Alma.

Los problemas de índole fisiológico que pueden acontecer durante este lapso estarán centrados en el corazón y la circulación sanguínea, disminución de la vitalidad y energía, fluctuaciones notables en los niveles energéticos a causa del stress, forúnculos, tumores, abscesos y problemas relativos al chakra frontal (Ajna o "tercer ojo").

En resumen, este proceso va a promover una nueva formulación del propósito en la vida individual. Nuevas dimensiones de posibilidades y capacidades van a surgir desde lo profundo del Alma. Al tomar la responsabilidad de su propio destino, el sujeto va a recrear su propio ser de alguna forma, en cuanto pueda realizar los apremios creativos internos, unidos a la reacción de su entorno en cuanto los primeros se vayan manifestando. A veces será indispensable eliminar ideas y creencias preconcebidas acerca del objetivo de la propia vida. En caso de que el nativo se obstine en adaptarse a este nuevo orden, su gradual desarrollo quedará entonces sojuzgado y bloqueado al igual que su expansión creativa. En lugar de experimentar un renacimiento de su creatividad, el individuo se verá abocado a una decadencia de la misma.





PLUTÓN EN TRÁNSITO POR LA CASA VI

 
El tema arquetípico en este proceso evolutivo consiste en inducir al sujeto a un período de perfeccionamiento individual. Esta necesidad se manifiesta bajo la forma de un profundo auto análisis por medio del cual el individuo examina mentalmente y pasa revista a sus componentes y dinámicas internas que necesitan ser ajustadas, transformadas o eliminadas sin reservas. De esta forma se vivirá un lapso de tiempo durante el cual el ser será objeto de intensa autocrítica.

Es, pues, un tiempo de limpieza, purificación y curación del Alma y el cuerpo físico, aunque en un comienzo, sus condiciones pueden empeorar, antes que mejorar. Un sentimiento profundo de imperfección, impureza, inadecuación y negatividad en general acerca de uno mismo va a reflejarse en el entorno inmediato, de modo que la persona llegue a percibir las condiciones externas de modo muy semejante a como percibe las de su interior. Desde luego, esta proyección funcionará también desde fuera hacia el individuo como contrapartida.

Al experimentar una crítica interna y externa, junto con sentimientos de carencia, inadecuación e imperfección, va a inducir en el nativo una serie de dudas bastante profundas, las cuales van a ser una experiencia necesaria que impulsará al nativo a cambiar y ajustar esquemas internos y de su entorno para dar paso a nuevas ideas, pensamientos, sentimientos y necesidades, todos ellos manifestados ahora desde lo más profundo de su ser.

Durante este proceso es frecuente verse abocado y envuelto en crisis internas y externas. Las primeras se derivan de la necesidad que se tiene en el sentido de eliminar ideas preconcebidas, actitudes, creencias y esquemas mentales de todo tipo. Esta necesidad de cambio va a impactar toda la estructura emocional, física e intelectual del sujeto, pudiendo llegar a socavar o amenazar el sentimiento de seguridad y estabilidad individual.

Hasta ahora, el nativo ha venido manteniendo determinadas actitudes hacia su trabajo, su cuerpo físico y su estructura mental acerca de la realidad interna y externa. Aquí estamos tratando ahora con el aspecto mercuriano inherente al Signo de Virgo y a la Casa VI. Así como el contexto mercuriano en Géminis requería recoger una variedad de datos, a fin de hacer conexiones lógicas que ordenen empíricamente el entorno físico, al Signo de Virgo le corresponde comparar y analizar dicha información, creando para ello un sistema de clasificación. El enfoque se realiza aquí sobre los hechos detallados y la forma como cada uno de ellos conecta con el siguiente. Al realizar estas conexiones mentales se va creando una imagen figurativa global sobre la naturaleza de la realidad.

Está claro que los hechos particulares y la información que el individuo selecciona o enfoca van a condicionar o a limitar la forma como esta persona percibe la configuración total de la realidad. La selección realizada está influenciada por el desarrollo y condición evolutiva personal, y la crisis gira en torno a la necesidad de reorientar el enfoque mental y emocional, con el objeto de introducir nuevos conocimientos e información. Las antiguas actitudes y esquemas mentales sobre aquello que constituía la realidad van a romperse ahora y no servirán ya más. Una profunda limpieza de mente, cuerpo y Alma va a acontecer durante este lapso, debido a la purificación de actitudes mentales ya caducas que se han convertido en verdaderas barreras para el crecimiento gradual.

El nativo experimentará entonces una profunda duda interior fundamentada en las limitaciones y la inadecuación de tales ideas preconcebidas, duda que le inducirá a un autoanálisis que promoverá su vez todo un examen mental acerca de las necesidades que requieren ser cambiadas o eliminadas, así como una comprensión acerca de las deficiencias de tales ideas y esquemas mentales y de la nueva información, actitudes y orientaciones que deberán ser halladas tanto en la realidad interna como en la exterior.

En efecto, el pasado y el futuro entran en choque ahora en cada momento de la experiencia individual. La colisión de ambos induce a la crisis debido a la resistencia inherente de Plutón, la cual se va a manifestar como una tensión mental que a la vez producirá ansiedad, nerviosismo e irritabilidad, con otras consecuencias secundarias sobre el plano fisiológico.

En cuanto a lo exterior, el individuo puede experimentar confrontaciones con otras personas que se muestren críticas hacia él, basadas en aquellas cosas que ellos perciben como equivocadas en el sujeto. El ambiente de trabajo puede tornarse también conflictivo, ya que pueden surgir deseos internos en el nativo para cambiar la naturaleza o el nivel de su trabajo o la orientación del mismo, sintiendo que no se le compensa debidamente por la cantidad de trabajo efectuado. El propio trabajo puede ser vivido como algo sofocante y limitante de cara al crecimiento gradual. Empleadores y empleados pueden entrar en conflicto y habrá algunos que pierdan su trabajo durante este período como parte de la indispensable retribución kármica o como una forma de apoyar los necesarios cambios.

La estrategia recomendada será la de aceptar la crítica externa y reflexionar sobre ella sin ponerse a la defensiva, colérico, iracundo o amargado a causa de ella. El punto es que el entorno exterior es como un reflejo del plano interno y estos mensajes son claves necesarias, indicadoras del enfoque que debe adoptar el nativo. Así, este proceso va a promover una limpieza positiva e indispensable de mente, cuerpo y Alma.

Si el individuo experimenta una necesidad interna de cambiar de trabajo, será importante crear las bases que le permitan una transición gradual entre el pasado y el futuro. La persona puede asegurarse otro trabajo antes de dejar el que ya tiene, o puede conseguir una capacitación nueva o adicional mientras mantiene el empleo ya existente.

Si la persona experimenta problemas de orden físico, puede ser aconsejable un cambio en los hábitos de nutrición y alimentación.

Ya que se trata de un período de limpieza una buena opción estará en grandes cantidades de líquidos y vegetales crudos, frutas, cereales y yogures, eliminando las formas refinadas o artificiales de azúcar. También serán beneficiosos el yoga, los masajes y baños calientes. Así como las antiguas actitudes mentales van siendo eliminadas del Almas, así ocurre también con las antiguas dolencias corporales que se han llevado por muchos años. Como un proceso natural en el curso de este período, la tensión mental va a crear el mecanismo que dará paso a algunas dolencias físicas.

Los problemas físicos característicos de esta etapa se manifiestan a través de desequilibrios de origen genético que han estado latentes, o problemas de irritabilidad que ahora van a verse intensificados. También puede haber dolencias asociadas con el páncreas (producción de enzimas e insulina), intestino, colon, hígado, espina dorsal (pérdida o deficiencia del necesario fluido), sistema nervioso y sentido auditivo, como también problemas asociados con el chakra tiroidea.

En términos generales, este proceso representa una etapa de perfeccionamiento personal a la luz de un autoexamen de las antiguas actitudes mentales y de los esquemas que necesitan ser cambiados o eliminados. Como resultado, el individuo puede lograr una limpieza a todos los niveles. Una vez limpio y purificado, el sujeto puede emerger a partir de aquí hacia un estado de intensa vitalidad personal, con nuevas orientaciones y actitudes hacia la vida y un impulso importante para continuar su trayectoria vital.





PLUTÓN EN TRÁNSITO POR LA CASA VII

 
Este proceso refleja de un modo arquetípico la necesidad esencial de transformar y permitir la evolución de los valores, actitudes, necesidades y orientaciones respecto a las relaciones íntimas y a la vida en pareja. cuando Plutón se va aproximando a la cúspide de esta Casa, o bien cuando comienza un tránsito sobre Venus o una progresión hacia este planeta, Surge un período kármico durante el cual el nativo puede volver a encontrarse con personas que han estado a su lado en vidas anteriores, Este lapso inicial puede traer igualmente la renovación de contactos con personas que han mantenido alguna relación con él en un período anterior de esta vida.

Eventualmente el rápido tránsito de Venus sobre el Plutón natal puede inducir también una situación análoga durante algunos meses. El tiempo de aspecto será un indicador del fundamento kármico del contacto. Si se trata de aspectos tensos, la tendencia va a promover la necesidad de contactar para trabajar cosas que están sin resolver entre las partes. Por su lado, los aspectos armónicos darán lugar a situaciones donde el individuo atrae a otros que le aportan una información y una experiencia positiva y actual.

En cualquier caso, estas condiciones reflejan el hecho de que el sujeto desea y necesita moverse, crecer y evolucionar hacia nuevas formas de relación. La necesidad de cambiar los esquemas antiguos y redefinir las propias necesidades esenciales estará reflejada en estas situaciones, así como la necesidad de revalorar profundamente a otras personas dentro de la vida individual. Aquellos que promueven conflicto debido a circunstancias no resueltas en el pasado, van a ayudar al nativo a comprender aquellas situaciones anteriores que requieren ser enfrentadas y cambiadas. Lo mismo va a reflejarse en el contacto con aquellos que portan un mensaje a través del tiempo. El sujeto debe estar abierto hacia ellos y hacia los que reflejan lo que él desearía llegar a ser.

Por el contrario, también puede ocurrir que el nativo presente resistencia a conectar con aquellas personas que tengan que ver con el pasado y con situaciones aún no resueltas del todo. Debido a la necesidad de avanzar, toda situación o persona que represente al pasado será enfocada desde una nueva perspectiva futura, por lo cual lo que parezca conflictivo puede inducir una resistencia a enfrentar los factores kármicos inherentes a estos contactos. Sin embargo, es preciso resolverlos, puesto que un nuevo ciclo evolutivo está empezando en la vida individual y las situaciones del pasado deben quedar satisfechas para dar paso a esta nueva etapa sin que haya residuos del ayer que contaminen el mañana.

Bajo otro punto de mira, las confrontaciones inducidas por estos contactos van a permitir una comprensión experimental de las nuevas necesidades personales internas, dando lugar a una metamorfosis y a una alquimia mediante la cual nuevas necesidades, actitudes y aproximaciones a la vida de relación podrán emerger en la conciencia del nativo. Cada caso que refleje estas condiciones será único, y la naturaleza específica o el karma que está siendo resuelto entre ambas partes podrá ser detectado a través de la comparación de sus respectivos Temas natales (Sinastría).

A mi modo de ver, el Individuo debería ser alentado a cumplir y dejar resueltas las historias del pasado, para poder eliminar de una vez y para siempre dicho karma. Recomiendo, pues, una estrategia psicológica bajo la cual el sujeto resista la tentación de reaccionar instintivamente enfrentándose con aquellos que han compartido su pasado kármico. La clave estaría en desarrollar una respuesta y una actitud comedida hacia ellos, tratando de llevar la situación de una forma reflexiva y desapasionada. De este modo, el nativo podrá llegar a comprender todas aquellas circunstancias que han generado la actual situación, reaccionando de manera apropiada y kármicamente idónea para resolver aquellos puntos pendientes.

En ciertos casos, este proceso puede actualizar situaciones que estaban pendientes de resolverse entre el nativo y alguna pareja con la cual haya venido conviviendo ya antes, por haber estado reprimidas a lo largo de la relación o por emerger ahora como reflejo de algún tipo de conflicto no resuelto en vidas pasadas. En tales circunstancias, pueden producirse manifestaciones en contra del nativo o entre ambas partes y será preciso no sólo afrontar estas situaciones en el momento mismo en que aparecen, sino también permitir que la relación existente cambie, crezca, evolucione y se renueve a sí misma de modo que pueda reflejar las nuevas necesidades de ambas partes. Esta estrategia de reacción comedida debería ser tenida en cuenta para que pueda darse la indispensable metamorfosis evolutiva en un plano de positividad.

En algunos casos, este proceso conducirá al final de la relación ya existente cuando no es posible una reformulación debido a la resistencia compulsiva frente a los nuevos requerimientos evolutivos. Una de las partes puede percibir a la otra como avanzando hacia la comprensión de futuras necesidades, o viceversa, de manera que alguno de los dos percibirá a la parte cambiante como una amenaza para su seguridad emocional. Cualquiera sea el papel o la posición del sujeto en este caso, el crecimiento tendrá lugar a pesar de la dificultad que puede representar para él esta experiencia. Eventualmente, este proceso puede involucrar la muerte de la pareja o de alguien muy allegado al nativo.

Los aspectos armónicos van a estimular también aquí el crecimiento, haciendo que tanto el individuo como aquellos con quienes contacta para estas necesarias experiencias comprendan por lo general el porqué de las mismas. Por el contrario, bajo aspectos tensos esta comprensión tendrá lugar solo posteriormente a la relación. Los resultados, no obstante, pueden ser idénticos. Cualquiera sea la forma en que se viva este período evolutivo, responde a una misma necesidad: transformar o eliminar los antiguos esquemas de relación con otras personas, permitiendo que afloren a la conciencia individual nuevas y esenciales necesidades en este terreno. Así, surgirán y se irán manifestando nuevas maneras de relacionarse con otros y consigo mismo, al lado de nuevos valores personales y sociales que serán cultivados durante este período.

No es extraño, pues que irrumpan nuevas personas durante este lapso en la vida del nativo. Por lo común, serán gente magnética e intensa con cierta tendencia a ejercer un efecto hipnótico y compulsivo sobre el individuo aunque también se puede dar la situación inversa. Al comienzo del proceso, las nuevas necesidades no están claramente formuladas aún en la mente del sujeto, ni tampoco de los que entran en relación con él, de modo que la parte que ejerce atracción simboliza o encarna aquello que la otra parte desearía llegar a ser de una forma subconsciente. Es lógico que si el nativo o la otra persona está comprometido ya en una relación prioritaria, esta situación va a generar alguna clase de conflicto o confrontación. Las elecciones que se efectúen respecto a estas situaciones de atracción tienen una gran importancia desde el punto de vista kármico. Cuando la situación es afrontada, me permitiría recomendar las siguientes estrategias:

1. Si el nativo es atraído hacia otra persona o viceversa, y se percibe que toda relación anterior ha cumplido ya su propósito y no existe, por tanto, más utilidad o posibilidad de crecimiento dentro de la misma para ninguna de las dos partes, entonces será importante volcarse por completo hacia la nueva atracción, de una manera honesta, naturalmente. Antes de involucrarse en otra relación debería darse por terminada la existente, tomándose el tiempo necesario por parte de ambos lados para resolver adecuadamente las situaciones que inducen a esta ruptura, reflexionando juntos acerca de la naturaleza global de la experiencia mantenida, para que ésta pueda concluir de una forma positiva. Dicha reflexión puede aportar un gran conocimiento a

ambas partes acerca de su propia naturaleza y la de la relación que han tenido, logrando un final con un mínimo de sentimientos dolorosos. El punto es que este proceso puede reflejar la realización final de una relación previa que ha seguido su curso natural en la vida del individuo.

2. Si el nativo, o la persona que es atraída hacia él percibe una limitación en la relación existente por la forma en que ésta ha venido definiéndose, percibiendo que podría cambiar, entonces debe tomarse el tiempo que sea preciso trabajando para lograrlo. Las nuevas atracciones hacia otra persona o hacia él mismo representan en este caso sencillamente una "señal", un signo de que algo falta en la relación existente. Esta "señal" deberá interpretarse como una necesidad de afrontar cualquier problema que pueda existir para dar lugar a la necesaria metamorfosis. Si después de un tiempo de perseguir este fin no se ha logrado el cambio, entonces el nativo estará en libertad de cambiar de pareja, desde la perspectiva kármica. Su curso de acción estará determinado por la resistencia que ofrezca la otra parte y el shock emocional resultante para ésta puede inducir a veces un efecto positivo, de crecimiento.

En líneas generales, la clave para trabajar positivamente durante este proceso será estar tan abierto como sea posible a las nuevas necesidades de la pareja y viceversa. Como en todo lapso de cambio y crecimiento será preciso que cada uno sepa escuchar al otro, a fin de identificar la realidad de la otra persona tal como es percibida por ella. De esta forma, cada uno podrá dar al otro lo que verdaderamente necesita en cada momento. Ahora bien, si el nativo o su pareja experimentan restricciones en su evolución a causa de la relación, es probable que surjan confrontaciones y que aquella llegue a su fin si una o ambas partes se ponen a la defensiva o se cierran frente a las nuevas necesidades de su pareja.

Los problemas de tipo físico que pueden surgir durante este período están asociados a la parte baja de la espalda, riñones, columna, toxicidad de la sangre, fuertes dolores de cabeza y problemas de oído, infecciones del conducto urinario, congestión hepática y dolencias relacionadas con el chakra cardíaco.





PLUTÓN EN TRÁNSITO POR LA CASA VIII

 
El proceso arquetípico en este tránsito plutoniano va a hacer que el individuo se enfrente a todas las áreas o dinámicas internas que se encuentran estancadas o no están orientadas hacia el propio crecimiento. En el plano interno, estas áreas y dinámicas pueden tener una naturaleza emocional, intelectual, física o espiritual. A nivel externo, cualquier área puede ser experimentada de la misma forma, ya se trate de familia, profesión, relaciones, dinero, bienes, etc., o de la forma general como ha sido estructurada la vida externa y su realización.

Los modos bajo los cuales el nativo ha definido y se ha relacionado con alguna de estas dinámicas o con todas ellas, tanto en su interior como en lo externo, deben ahora ser reformulados en su base de forma que reflejen su efectiva necesidad de crecimiento. Tales dinámicas pueden vivirse a veces como factores limitantes de la propia evolución gradual, por lo cual no es raro que durante este período se produzca una pérdida de significado de alguna o varias dinámicas, lo que a su vez traerá confrontaciones internas y externas, las cuales estarán reflejando la necesidad de transformar y redefinir las áreas que están actuando como obstáculos para su crecimiento posterior.

Sin embargo, por lo común, las áreas que requieren ser reformuladas son aquellas en las que el nativo se ha volcado excesivamente. En otras palabras, aquellas a las cuales ha hecho converger su vida en función de ciertos valores, creencias, ideas y deseos, que constituyen sus "lineamientos básicos" para enfocar la realidad. Un sentimiento de limitación y estancamiento puede darse con el objeto de que el individuo perciba que existen otras distintas formas de relacionarse y definir tales áreas y dinámicas. Al cambiar estos "lineamiento s básicos" formulándolos de un modo nuevo, estará arriesgando su seguridad fundamental, debido a la importancia que les ha concedido hasta ahora.

De esta forma, las elecciones que deberá efectuar el nativo durante este período van a ser muy importantes, ya que ellas determinarán la forma como se experimenta esta necesidad evolutiva. Bajo un enfoque positivo, el sujeto reconocerá aquello que debe ser confrontado y transformado. De acuerdo a ello implementará las estrategias apropiadas para efectuar dicha transformación. Nuevas respuestas emocionales, ideas, orientaciones, valoraciones, etc., se pondrán en marcha con gran fe. A dónde van a llevarle estos cambios es algo que el nativo no puede saber previamente al comienzo del mismo cambio. Por lo general, este conocimiento va a ser posterior, por lo cual se requiere aquí la fe. La clave consistirá en moverse hacia adelante siguiendo los nuevos impulsos, deseos, ideas y sentimientos originados en el Alma. Como ocurre durante la erupción de un volcán, estos impulsos emergerán a la conciencia del individuo desde las profundidades de su inconsciente. La fuerza de comprensión de la energía interna que mueve todo este proceso va a hacer llegar estas nuevas simientes hasta un nivel consciente.

En cuanto a los mensajes externos, que llegan al nativo a través de las personas más allegadas a él, pueden también ayudar a promover su comprensión de aquello que debe ser efectuado. Tales mensajes pueden ser positivos o negativos. En el primer caso, los demás van a apoyar e impulsar las necesidades de crecimiento del sujeto, mientras que si son de índole negativa van a ser fuente de conflicto y de regresión en caso de que el nativo vea amenazada su propia seguridad por el proceso de cambio. También puede darse el caso de que sea indispensable para el individuo eliminar de su vida a quienes intentan moverlo a regresar a los antiguos moldes.

De modo semejante, el nativo deberá impulsar y promover las necesidades de crecimiento de otros, dándoles fe y ánimo, lo cual va a generar en ocasiones cierto temor en sus allegados e inseguridad en base a la forma como ha estado definida hasta ese momento la relación con el sujeto. Con todo, él deberá afrontar con fe esta necesidad de cambio en las personas más cercanas a él. Si esto ocurre, surgirá el potencial para una completa regeneración, gracias a la eliminación de aquellas dinámicas desfasadas e inhibidoras del crecimiento, el cual podrá darse ahora de una manera gradual y positiva.

La posibilidad de cambios violentos queda, pues, reservada para quienes ofrezcan resistencia a este impulso evolutivo. Ellos pueden experimentar un traslado forzoso de las áreas o dinámicas en las que han estado más involucrados, con el objeto de permitir los cambios requeridos. Durante este período de su vida, tales cambios forzosos podrán acelerar la realización de su propósito evolutivo, tal como está descrito en la dinámica principal kármica evolutiva de su Tema natal. La magnitud e intensidad del fenómeno estará vinculada con el grado de resistencia individual y con la capacidad para comprender y aceptar aquello que debe ser hecho ahora. El enfoque negativo de resistencia al cambio va a traer una pérdida de perspectiva en el momento de las transformaciones forzosas. La sensación de estancamiento y estallidos internos puede llegar a consumir al sujeto, haciendo que se sienta como sumergido en un pozo sin fondo donde luz alguna llega a penetrar. Las fuerzas inconscientes llegan a ser más poderosas que la capacidad para una resistencia consciente, egocéntrica. Como consecuencia, el individuo puede experimentar shocks emocionales, impulsos, pensamientos y estados de ánimo que no parecen brotar de su propia conciencia y que le sumergen en sentimiento de impotencia y confusión.

Desde una perspectiva evolutiva, este período se asocia a una purificación de todos aquellos esquemas y formas de comportamiento arraigados en el inconsciente y que han estado dictando las reacciones individuales. Esta purificación dará paso a una gradual regeneración y a un renacimiento personal, al ir siendo reemplazados los esquemas ya caducos por otros actualizados, lo cual puede conllevar el dejar a un lado situaciones o circunstancias externas -una relación, una profesión u oficio, amistades, dinero, bienes, etc. La purificación de lo externo será un reflejo de la necesidad evolutiva interior.

Desde el punto de vista experimental, se trata aquí de un proceso bastante intenso, en el cual el nativo puede oscilar de una forma compulsiva y aparentemente incontrolable entre momentos de euforia y exaltación y otros de intensa tristeza y depresión. Los primeros se producen gracias a repentinas visiones o chispas de comprensión, mientras que los momentos oscuros van acompañados del sentimiento de que todo está perdido, fuera de control y carente de significado. Mientras el ego es abofeteado sin parar por la tempestad interna y los shock s de índole emocional, intelectual, físico y espiritual, el nativo puede llegar a sentirse como si estuviera al borde de la muerte. De nuevo, la causa de todo ello radica en la resistencia frente a los indispensables cambios evolutivos.

Durante este proceso se vive un intenso período kármico. Los actos de vidas anteriores y de la vida actual que han generado karma negativo y difícil, pueden absorber al individuo durante esta etapa. A través de sus efectos y confrontaciones, podrá llegar a una mejor comprensión de sus propios deseos y motivaciones. Hay aquí una oportunidad para compensar y resolver antiguas deudas kármicas, y esta limpieza debe producirse para que el nativo pueda moverse con libertad en su trayectoria vital. En cuanto al karma positivo, puede darse bajo la forma de un goce o compensación favorable de acuerdo a las propias acciones pasadas. Los deseos y propósitos individuales pueden ahora verse realizados y esta culminación positiva conlleva la necesidad de nuevas direcciones, una vez lograda la meta que se había fijado.

La purificación que promueve este proceso evolutivo hará nacer un individuo nuevo y regenerado, el cual surgirá con nuevos deseos, ideas, reacciones emocionales y mayor comprensión respecto a la naturaleza y el propósito de su existencia. La experiencia es análoga a la de haber participado en una guerra, con toda su devastación, miseria y sufrimiento, retornando luego con las cicatrices de la batalla en su sitio. De forma análoga, el nativo va a utilizar el conocimiento y la perspectiva obtenidos durante este proceso evolutivo para impulsar hacia adelante en la vida sin repetir los errores del pasado.

Los problemas físicos que pueden acaecer durante este período pueden manifestarse en el páncreas, colon e intestinos, desórdenes latentes Y tipo genético, mutaciones celulares que pueden llevar al cáncer, y desequilibrio s en la proporción de glóbulos rojos y blancos. Un aumento de la energía kundalini puede dar lugar a serios desórdenes psicológicos y neurológicos, si esta energía no encuentra una canalización adecuada. También pueden sobrevivir problemas de columna, parálisis de los miembros inferiores o superiores, experiencias espontáneas de salir fuera del cuerpo y dolencias asociadas con el chakra coxígeo.

En resumen, este proceso promueve la muerte necesaria de todo aquello que se encuentre desfasado, en lo tocante a patrones de comportamiento y orientación emocional, espiritual, física o intelectual. Libera y purifica el karma negativo que se ha venido acumulando en la vida actual y en las anteriores, llevando también a una compensación kármica positiva basada en previos deseos y propósitos. Remueve todas las barreras internas y externas con las cuales el individuo esté identificado y que retrasen su crecimiento gradual. De las cenizas de esta indispensable destrucción se levantará un ser humano renovado y con libertad para continuar su viaje evolutivo.





PLUTÓN EN TRÁNSITO POR LA CASA IX

 
El inicio de un esquema de crecimiento global será el tema predominante durante este tránsito evolutivo. Esto llevará al nativo a enfrentar las limitaciones de sus propios principios y convicciones filosóficas. Para dar paso a la evolución, el sujeto debe permitir que sea la intuición quien lo guíe y lo ayude a comenzar las estrategias más apropiadas. Al centrarse en la guía interna de su propia intuición, el nativo puede llegar a experimentar "visiones" sobre su futuro, que le aportarán nuevas metas, ideas y orientaciones. Estas visiones pueden ir acompañadas de repentinas intuiciones, en las que el nativo debe aprender -a confiar incluso si amenazan de algún modo sus actuales perspectivas de la realidad.

Este período evolutivo es generalmente positivo por su propia naturaleza. El sujeto se mostrará muy orientado hacia el futuro y con gran optimismo respecto a sus planes. Es un tiempo apropiado para elaborar nuevos objetivos y promover cambios direccionales que reflejen adecuadamente tales objetivos. No obstante, será necesario confrontar también la realidad existente, ya que adaptar estos nuevos planes, ideas e intuiciones hacia el porvenir puede resultar difícil para algunos. Las orientaciones y creencias que han venido modelando el propósito de la propia vida hasta ahora pueden entrar en conflicto con los nuevos deseos y necesidades, caso en el cual el sujeto se verá envuelto en circunstancias que desafiarán directamente las orientaciones existentes. Los enfrentamientos externos van a ser un reflejo de la necesidad interna de superar estas limitaciones, aunque el tono y naturaleza de dichos enfrentamientos tenderá a ser positivo.

Otras personas pueden venir a argumentar y discutir con el nativo señalándole las líneas débiles o las limitaciones de su actual orientación. Sus motivos serán positivos y sinceros en cuanto van a motivarle a vivir de acuerdo con el momento. Otras oportunidades de expansión individual pueden surgir también del entorno, reflejando siempre la dinámica fundamental kármico evolutiva descrita en el Tema natal del individuo. Tales experiencias irán asociadas al Signo donde se encuentra la cúspide de la Casa IX por la cual transita Plutón, o al emplazamiento natal de Júpiter si Plutón transita o está progresado sobre este planeta y viceversa, así como a la situación general de Plutón cuando se ubica en la Casa IX de una Revolución Solar.

El resultado de este proceso estará en función de la facultad intuitiva del sujeto junto con la habilidad gradual para comprender la naturaleza de su realidad pasada, presente y futura, la cual también se va a manifestar de una manera intuitiva. Este conocimiento no será fruto de un análisis deductivo, sino más bien de signos internos y otros datos que irán emergiendo a la conciencia individual a través de la intuición. El sujeto deberá impulsarse hacia adelante, y el pasado puede ser percibido durante este lapso como algo restrictivo, que obstruye el crecimiento. Pero la inquietud creará también un sentimiento de insatisfacción en relación con el presente. El nativo intuirá el por qué debe efectuar los necesarios cambios previos y conocerá el significado de las oportunidades potenciales y las nuevas estrategias que estas conllevan. Incluso el más obstinado y resistente al cambio podrá comprender estas cosas sobre una base intuitiva.

Para los que son resistentes por naturaleza al cambio y tratan de mantenerse inmóviles en el pasado, los cambios llegarán de todas maneras. Este proceso puede ser duro para algunos, aunque sabrán el porqué de estas transformaciones. Si la resistencia es muy fuerte, ciertas circunstancias externas deberán removerse forzosamente para dar paso al cambio interno, como en el caso de una nube que estuviera revestida de un envoltura metálica. Más adelante, el mismo sujeto comprenderá la sabiduría del proceso y la realización positiva que se deriva del mismo. De nuevo, en el fondo de su ser no existirá otra cosa que un deseo ferviente por moverse y evolucionar.

Para muchas personas es frecuente experimentar el deseo de verse libres por completo de sus actuales obligaciones y de las circunstancias de su realidad presente. Durante este período, y debido al intenso apremio interior que se tiene de crecer sin restricciones, puede aumentar este sentimiento. Sin embargo, las circunstancias concretas deben guiar, adaptar y modelar esta necesidad de crecimiento, a fin de controlarlo, ya que existe el riesgo de una expansión incontrolada y sin objetivos claros que llevaría a una dispersión por querer avanzar demasiado rápido. Un crecimiento positivo sólo puede darse refiriendo las nuevas áreas deseadas a la realidad ya existente, de modo. que el nativo pueda asimilar su propio crecimiento. Si se desecha por completo el pasado no podrá haber una asimilación idónea de los nuevos esquemas evolutivos. Sin una línea básica a la cual referir estos nuevos patrones de crecimiento, el sujeto podría perder perspectiva y seguir un impulso tras otro sin llegar a ninguna parte.

Sólo aquellos aspectos del pasado que impidan la evolución deberán ser desechados.

Como resultado de este período evolutivo, los principios y convicciones filosóficas o religiosas pueden ser ampliados o transformados. Tales principios han sido una base para la interpretación y comprensión global de la vida individual, y de allí han nacido convicciones acerca de lo que es la vida y cómo se debería vivirla. En su fuero interno, el nativo va a experimentar las limitaciones de estos conceptos de realidad y en lo externo va a atraer las circunstancias idóneas para recalcar dichas limitaciones. De nuevo, la estrategia recomendable consiste sencillamente en permitir que un sentimiento intuitivo interno de limitación y expansión simultánea vaya guiándonos hacia nuevas realizaciones que permitirán la transformación de lo antiguo. En el plano externo, la estrategia consistirá en saber escuchar las ideas de otros, interiorizando esta información y evaluándola, en vez de rechazarla por una reacción defensiva. Si las nuevas ideas sé consideran correctas, entonces el sujeto debe incorporarlas a su filosofía ya existente, y si ello requiere cambiar, redefinir o eliminar ideas o principio preexistentes, será preciso hacerlo así.

Los problemas físicos que pueden manifestarse durante este período pueden afectar el páncreas, las glándulas tiroides y pituitaria, el hígado, el nervio ciático y el chakra sacro.

En resumen, este proceso promueve un ciclo de intensificado crecimiento y optimismo general, profundizando en cuanto a la facultad intuitiva y a la confianza en la propia intuición. Se harán presentes oportunidades de crecimiento en aquellas áreas más vinculadas con las necesidades kármico evolutivas del individuo.





PLUTÓN EN TRÁNSITO POR LA CASA X

 
Una nueva etapa en la vida individual estará unida a este período evolutivo arquetípico, junto con el final de la fase o ciclo anterior.

Al iniciar el proceso, el nativo se verá abocado a una actitud de autorreflexión bajo la cual examinará todas aquellas dinámicas internas que han venido creando las estructuras externas y la realidad de su vida. Esta autorreflexión puede llevarle a un mayor conocimiento de sí mismo y de aquello que ha venido condicionando su existencia de una forma determinada. Dicho conocimiento puede ser luego una base para eliminar los esquemas desfasados y cristalizados en el campo emotivo, intelectual, físico o espiritual, es decir, de todo lo que debe ser transformado para comenzar este nuevo ciclo de crecimiento.

Aquí, el individuo debe aprender a aceptar y reconocer la responsabilidad de sus actos resistiendo la. tentación de culpar a otros o de atribuirlo todo al pasado. Nuevos deseos y esquemas evolutivos deben ponerse en marcha, aunque siempre dentro del contexto de las responsabilidades y obligaciones ya existentes antes de iniciar este período. Además, este proceso promueve en el nativo la necesidad de tomar conciencia de las bases de sus propios juicios individuales y la forma en que estos reflejan un patrón conductual que ya no puede seguir vigente por más tiempo. Las actitudes de todo tipo deben, pues, ser sometidas a examen, a fin de ver si todavía son útiles o si están ya caducas e impiden la evolución gradual del sujeto.

Los síntomas psicológicos más frecuentes durante este tránsito son de cansancio y sentimientos de vacuidad e insignificancia personal. Este hastío no sólo está vinculado con esta vida actual, sino que puede basarse en otras anteriores que han estado estructuradas en base a esquemas ya cristalizados en todos los terrenos, emotivo, intelectual, físico y espiritual. Tal cansancio es ahora necesario, ya que lleva al sujeto a reflexionar sobre lo que necesita ser cambiado. Los sentimientos de insignificancia unidos a las circunstancias externas y a la naturaleza global de la realidad del nativo serán también útiles en cuanto alientan a una búsqueda profunda por parte del Alma, en relación con la necesidad de reestructurar la propia vida para recuperar un significado, un propósito y una importancia de la misma.

La autorreflexión genera, a su vez, la comprensión de las formas de actuar anteriores en todo nivel, e induce al fenómeno conocido como involución -en el sentido de destruir facetas y estructuras caducas-. A través de la redefinición o eliminación de las viejas estructuras, tiene lugar un crecimiento de nuevas formas, incorporando nuevas ideas, creencias, opiniones, reacciones emotivas y físicas, actitudes y esquemas de todas clases, que van a determinar la realidad interna y externa del individuo, como también la forma en que éste se ve a sí mismo integrado en su sociedad.

Debido a que la Casa X, Capricornio y Saturno están asociados a nuestra necesidad de establecer y afirmar la propia autoridad, integrándola en el contexto de la autoridad social (a través de un oficio o profesión), este período significa también una etapa durante la cual el nativo deberá examinar las bases y la naturaleza de su ocupación actual, con el objeto de poder determinar si aún conlleva un potencial significativo de autoexpresión. En caso contrario, es preciso que el sujeto comience a promover un proceso de cambio profesional, modificando lo ya existente o creando un nuevo quehacer en este campo.

Para algunos, esta necesidad evolutiva les llevará a cambiar de profesión mientras que para otros el grado de frustración, vacuidad o aislamiento va a intensificarse respecto a su actual profesión. En otros casos habrá conflicto respecto a sus superiores o a sus colaboradores, mientras que unos cuantos van a encontrar en este proceso una oportunidad para un ascenso o bien un aumento de responsabilidad, lo cual sucederá a pesar de no estar del todo satisfechos con lo que hacen.

En cuanto a aquellos que se sienten a gusto con su profesión, es probable que sean promocionados, con mayor responsabilidad y miras más elevadas, creándose así el mayor significado profesional que estaban buscando. Pero aquellos para quienes su profesión no significa mayor cosa o que se han visto bloqueados en cuanto a sus necesidades profesionales, es posible que tengan ahora que decidirse y cambiar de oficio, buscando un nuevo trabajo que satisfaga el deseo de estar haciendo algo significativo para ellos.

Durante este proceso se produce también una evaluación acerca del fundamento de los juicios personales y los modelos de conducta que han sido la base de estos juicios. Dichos modelos se han venido desarrollando a través de condicionantes familiares o sociales, junto con acciones individuales que han producido múltiples experiencias que daban lugar al juicio mismo. Al lado de lo anterior, hay también algunas influencias condicionantes que provienen de vidas anteriores en relación con estas dinámicas. Los juicios van a reflejar actitudes mentales y reacciones emocionales basadas en antiguas dinámicas condicionantes. Es entonces preciso que el nativo revise sus esquemas de juicio por dos razones: 1. Para determinar el impacto que tienen sobre sus propios actos, sobre los de otras personas Y sobre sus proyectos futuros, y 2. Para determinar si estos juicios están influenciando negativamente sobre las oportunidades de crecimiento progresivo para el nativo y para otros. La clave para determinar si existe tal influencia está en observar si promueven una acción de bloqueo frente a futuras posibilidades, y en reflexionar acerca del por qué puede el sujeto atraer sobre sí reacciones y juicios negativos durante este lapso. Si se detecta un efecto interno de bloqueo, o una respuesta de este tipo desde fuera, de cara a futuras acciones, pueden surgir dos tipos de situación:

1. La actitud de bloqueo es un reflejo de una resistencia a avanzar, debido al temor o a esquemas antiguos de juicio que son obsoletos hoy en día, y

2. Las antiguas actitudes, las relaciones o las posibilidades futuras no tienen mayor importancia.

Bajo la primera de estas situaciones, el nativo deberá examinar a fondo la base de la resistencia, el temor o los antiguos esquemas de juicio, para poder liberarse de los mismos y avanzar al unísono con las exigencias de su vida. En cuanto a la segunda situación, el nativo deberá estar atento a las señales de su entorno que generan esta reacción para detectar, a través de las reacciones negativas de otras personas, las antiguas actitudes y valoraciones basadas en los prejuicios ya existentes.

De este modo, el sujeto debería anhelar una aceptación de todo esto y un cambio de lo que sea necesario. Si las posibilidades futuras generan respuestas negativas en su entorno, es conveniente determinar si tales posibilidades son ciertamente "reales" y legítimas, de acuerdo al contexto evolutivo de su vida actual, o si se trata de fantasías que no podrán ser realizadas bajo este contexto. Estas señales externas ayudarán al individuo a conocer lo anterior, induciéndole a reflexionar al respecto, bien se trate de signos positivos o negativos van a resultar de utilidad para ayudar gradualmente al sujeto a determinar el curso de su futura acción. Si este último parece correcto, entonces el nativo debe ponerse en marcha con determinación y perseverancia. Las señales del entorno serán positivas y las puertas se abrirán ante él. Por supuesto, ciertas condiciones pueden tener que redefinirse o eliminarse de su vida, a fin de dar paso a esta nueva orientación que va a dar mayor significado a sus actos. En el caso de que esta orientación estuviera errada, todas las puertas van a cerrarse sin importar para nada lo que intente hacer.

Como ejemplo de este proceso puedo citar a una de mis clientes que vino a verme cuando tenía cincuenta y seis años. Sus hijos ya eran mayores y ella no estaba preparada para hacer nada más con su vida. Por entonces, Plutón transitaba sobre la cúspide de su Casa X, y su Tema natal dejaba entrever una disposición innata para la Psicología. Por consiguiente, le sugerí que estudiara esta carrera y obtuviera el título profesional como psicóloga. Inicialmente, rechazó la idea basada en los patrones "standard" de la sociedad respecto a la edad. "Soy demasiado mayor para hacer lo", decía. Además, su esposo quería que estuviera en su hogar, abasteciendo sus caprichos y necesidades. Su argumento era idéntico: "Va eres demasiado mayor." A todo esto se agrega que ella había sido ya condicionada por sus padres a ser una esposa "ejemplar". Con todo, mantuve mi criterio de que no tenía nada que perder y en cambio ganaría mucho si se decidía a estudiar.

Por un lado, vemos una señal negativa de su entorno, en relación a su esquema de juicio y a la valoración sobre su edad. Por otra parte, se manifiesta una reacción positiva respecto a un posible camino para ella, que de hecho le hizo desear profundizar sobre ,sí misma. Al final se decidió a hacerlo, alentada por la respuesta positiva de la institución que eligió, la cual le ofreció apoyo financiero. Tuvo que dar por terminada la relación con su esposo debido a la fuerte oposición que encontró en él, quien se sentía inseguro y traicionado de alguna manera. Ella trató de seguir esta nueva orientación vital dentro del marco de sus responsabilidades y obligaciones ya existentes -su matrimonio-, sin embargo, su marido fue incapaz de aceptar esta nueva dirección a nivel emocional y ella tuvo que separarse, a fin de permitir que tuviera lugar su propio crecimiento.

Esta "señal" negativa de su entorno, junto con mi reacción también negativa respecto a su antiguo esquema de juicio, la hizo reflexionar acerca de otros signos, en este caso positivos, como eran la actitud de la institución y la mía en relación a sus posibilidades. Así, llegó a obtener su título como psicóloga, iniciando una práctica dirigida a personas mayores, donde ella les trataba de cambiar esquemas en relación con su edad, etc., y más tarde continuó estudiando para obtener un Doctorado en dicha profesión.

En cuanto a los problemas físicos que pueden manifestarse durante este tránsito, pueden afectar la médula ósea, el esqueleto, la glándula pituitaria o el sistema inmunológico. Puede haber crecimientos vegetativos de todo tipo en la piel y cuero cabelludo, desequilibrio en la producción de enzimas, aceleración del proceso de envejecimiento o, por el contrario, un rejuvenecimiento de vitalidad y regeneración del tejido orgánico. También puede haber problemas en relación con el chakra coxígeo.

En resumen, este proceso evolutivo implica una total redefinición de todas aquellas estructuras desfasadas en la vida individual. Una nueva etapa comienza aquí. La autodeterminación, el coraje y la perseverancia serán indispensables para ayudar a una redefinición en cuanto a la orientación de la propia existencia.





PLUTÓN EN TRÁNSITO POR LA CASA XI

 
Este tránsito va a caracterizarse por una necesidad de cortar todos los apegos que atan al individuo bloqueando su gradual evolución de modo que pueda acelerar su crecimiento. Tal aceleración va a promover un sentimiento de estar prisionero por las circunstancias de su realidad externa, que a su vez le llevará a una comprensión interna que removerá abiertamente su mundo inconsciente, donde subyacen todos los esquemas y dinamismos que se han venido reprimiendo hasta el momento, junto con las memorias del pasado reciente y remoto en forma detallada, y la programación concerniente al futuro individual.

Toda esta información va a generar un impacto en la conciencia del sujeto, instándole a liberarse del pasado y de las ataduras del presente respecto a las futuras necesidades evolutivas. Un intenso deseo de verse liberado de todo ello dará lugar a estados cíclicos de profundo desapego emocional, intelectual, físico y espiritual, en relación con las condiciones prevalecientes en la vida del nativo. Durante estos ciclos, el individuo puede emprender una revisión objetiva de sus dinámicas internas y externas que le han llevado a su actual situación con un análisis desapasionado de aquello que debe ser transformado o eliminado, para dar paso a los nuevos impulsos de crecimiento. Estos ciclos van a entrar en colisión con otros ciclos de resistencia a los necesarios cambios, al sentirse el nativo inseguro o amenazado respecto a donde habrán de llevarle estas orientaciones hacia el futuro.

Muchos tendrán la sensación de carecer de control sobre estos nuevos impulsos e ideas, los cuales parecen tener vida propia y acceder a la conciencia por un impulso de la voluntad personal. Una clave para tratar positivamente estos pensamientos sobre el futuro consiste en controlar la frecuencia y la forma en que se repiten, es decir, que la persona debe intentar realizar aquellas ideas que se repiten en forma insistente en lugar de aquellas que se presentan sólo en forma muy esporádica. Estas últimas ideas pertenecen a los anhelos que van más allá del momento presente y pueden ser relevantes dentro de unos años, no en la actualidad. Además, el nativo debe intentar controlar los mensajes externos que también se repiten con frecuencia, concernientes a su propio futuro. Estos indicadores le ayudarán a conocer la validez de lo que está sintiendo o experimentando en su fuero interno.

Puesto que existe una necesidad de transformar o eliminar circunstancias internas y externas, condiciones y dinámicas provenientes de su propio pasado, el nativo tendrá que afrontarlas si quiere estar verdaderamente liberado. En cuanto a lo externo, este proceso puede manifestarse a través de choques imprevistos con amigos o personas cercanas, algunos de los cuales van a promover un afloramiento del karma residual que aún no ha sido resuelto en la relación del sujeto con otras personas. De este modo, tendrá una oportunidad para compensar estos karmas y liberarse hacia adelante. Las confrontaciones repentinas pueden crear confusión en el individuo o en aquellos con quienes entra en conflicto. Lo que hasta el momento ha sido una relación o asociación sólida, estable e íntima va a entrar súbitamente en un proceso de choque que a menudo sorprende a ambas partes. Una falta de perspectiva o comprensión del porqué de estas confrontaciones y un posible final de la relación debido a la intensidad de las mismas es bastante probable durante este período.

La estrategia recomendada durante esta etapa consiste en elimina los apegos hacia otras personas que de una forma u otra impiden el crecimiento y evolución gradual del nativo, dando solución a los karmas del pasado que hayan podido generar la confrontación y cortando de una vez con aquellas relaciones que denotan una separación natural de los caminos individuales. Cabe entonces alimentar aquellos vínculos que ayuden al nativo a comprender objetivamente la naturaleza de las ideas que le orienten hacia el futuro. El necesario final de algunas relaciones actuales dará lugar a la aparición de nuevos vínculos, asociaciones o relaciones íntimas en la vida del nativo, que van a resonar positivamente respecto a sus nuevos deseos y necesidades durante este lapso.

La necesidad de cortar todo apego a los ideales previos, orientaciones mentales y respuestas de tipo emotivo, intelectual, físico o espiritual, es ahora una pauta indispensable. Nuevos esquemas y direcciones evolutivas están en proceso de rápido desarrollo hacia la conciencia individual. Esta aceleración del ritmo evolutivo puede dar lugar a "saltos" respecto a la condición natural con la cual el individuo ha venido coexistiendo en esta vida. Se verá alentada la necesidad de nuevas amistades, asociaciones o actividades de grupo. El hecho de cortar los antiguos apegos hacia ideas y reacciones emocionales hará que el individuo se llegue a sentir diferente durante este lapso, pudiendo recibir ayuda y orientación por parte de otros que han pasado ya por este proceso o que están evolucionando en este sentido, llevando al nativo hacia una reconciliación con lo que le está ocurriendo. Al tomar esta actitud objetiva, el sujeto adquirirá una mayor responsabilidad sobre su propia existencia y podrá liberarse más fácilmente del pasado que le impedía la necesaria evolución.

Es también frecuente durante este período que el nativo atraiga hacia sí a los que están experimentando necesidades análogas. La atmósfera interior y el entorno del nativo estará poblada de vibraciones inestables e inquietas. Durante este lapso, el sujeto debería alentar las necesidades de crecimiento de otras personas cercanas a él con quienes mantiene una relación íntima, incluso si esto conlleva un cambio en la forma de llevar la relación o un final de la misma. Al obrar de esta manera será creado un nuevo karma positivo. Pero si el nativo intentara restringir las necesidades evolutivas de otros, es muy probable que la relación termine de forma difícil y tormentosa, creando más karma negativo y dejando cosas por resolver que tendrán que ser satisfechas más adelante.

Los problemas de orden fisiológico que pueden manifestarse en el curso de este período se relacionan con el sistema simpático y parasimpático, con variaciones en los niveles de tensión nerviosa, vinculadas con la debilidad genética de un área cualquiera del organismo, que puede ser colapsada a causa de la tensión. Dolencias neurológicas pueden producir en algunos casos ataques fulminantes. También puede haber problemas pulmonares y de respiración, dolencias de la columna vertebral y erupciones cutáneas, dolores de cabeza causados por tensión en el chakra medular (situado en la base del cráneo), vértigo y desvanecimientos, alteraciones en el ritmo cardíaco con estados cíclicos de hipertensión e hipotensión, y problemas vinculados con los chakras tiroides y coxígeo.

En líneas generales, este proceso va a acelerar el ritmo evolutivo individual, creándole una necesidad de liberarse del pasado para obtener un rápido crecimiento, con nuevas ideas potencialmente radicales y nuevos impulsos que impactarán su conciencia. El sujeto debe cortar todo apego con cosas del pasado y seguir las señales internas y externas de tipo repetitivo que le orientan hacia el futuro. Si lo hace, estará en condiciones de efectuar grandes avances evolutivos.





PLUTÓN EN TRÁNSITO POR LA CASA XII

 
El arquetipo de este proceso tiene que ver con la necesidad de tomar conciencia de los sueños personales, ilusiones y errores. El resultado llevará al nativo a reconocer y encarar la realidad tal como ella se presenta. Por lo común, durante este período los deseos y sueños personales tienden a convertirse en realidad, con lo cual se van a experimentar casi siempre como algo inferior a lo que se esperaba. Generalmente, estos sueños y deseos van unidos a impulsos de tipo separatista. Al anhelar verlos convertidos en realidad, el nativo va a aprender la lección de que él es en cierto modo un creador de esa realidad individual, vinculado, desde luego, con el Origen primordial de todas las cosas.

El experimentar la realidad de estos sueños y anhelos como algo inferior a lo esperado, hará sentir al sujeto que existe algo más en la vida, o tener la sensación de que algo falta, sentimientos que le llevarán a un aislamiento final de tipo visceral que no podrá ser superado por ningún deseo de naturaleza separatista ni podrá colmarse por las circunstancias concretas de la vida individual. Los deseos separatistas pueden traer una satisfacción temporal, pero ésta será reemplazada tarde o temprano por el sentimiento de que debe haber algo más allá. Por consiguiente, éste período es muy apropiado para que el nativo llegue a comprender los fundamentos de sus propios deseos separatistas.

La necesidad de llegar a fundirse con la Fuente primordial de Creación va a promover en el nativo estados cíclicos de alienación, confusión, falta de asociación y de significado respecto a la realidad existente. Así, durante este período es probable que el sujeto se vea abocado a un proceso fundamental y necesario de desilusión. Su realidad corriente, al estar emparejado con un sueño tras otro va a crearle la sensación de hallarse al borde de un abismo, donde la luz del mundo entra en contraste con la infinita oscuridad (la luz representa para el nativo el pasado, mientras que el futuro se extiende ante él a la manera de una oscuridad absoluta, universal). La necesidad de retornar a la Fuente exige ahora al individuo un salto lleno de fe hacia el abismo para que pueda ser resueltas de una vez todas las barreras que impiden esta unión consciente.

A pesar de todo, esta necesidad evolutiva genera con frecuencia temor y resistencia por parte del sujeto. La identidad egocéntrica le lleva a apartarse del gran Océano cósmico, del Ser que constituye su Origen, causando los estados cíclicos de alienación y disociación respecto a la realidad concreta del nativo, la cual está impregnada de una sensación de insignificancia. En el plano externo, ciertas áreas con las que él se ha venido identificando plenamente deberán ser removidas o disueltas y, aparentemente, carece de poder para impedirlo. Tal limpieza y eliminación debe producirse para liberarle y permitirle avanzar, enseñándole que existen fuerzas superiores en el Universo que se encargan de vigilar y guiar el desarrollo de todos los aspectos de la Creación a nivel individual y colectivo.

Debido a este proceso de disolución, el nativo experimentará con frecuencia una mayor actividad de sus sueños durante este período la cual permite una liberación de contenidos inconscientes para que pueda tener lugar la necesaria limpieza psíquica que dará paso a un nuevo ciclo evolutivo y á una conexión directa con el Origen. Estos sueños pueden agruparse en tres categorías:

l. Sueños vinculados con vidas anteriores a las cuales debe asomarse el sujeto, a fin de comprender su conexión con circunstancias de su vida actual. Usualmente, estos sueños se enfocan sobre una existencia concreta en el pasado o sobre varias que están conectadas entre sí. La naturaleza del sueño es altamente simbólica.

2. Sueños basados en alguna experiencia o circunstancia actual, que aportan un significado profundo a la naturaleza propia de esta circunstancia, y

3. Sueños "supraconscientes en los cuales el sujeto va a encontrase en planos astrales o causales, a fin de recibir algún tipo de instrucción, conocimiento o revelación de la naturaleza de su realidad existen o que están vinculados con algún interrogante que el propio individuo h formulado. Al despertar el individuo podrá tener dos sensaciones distintas acerca de estos sueños: un recuerdo vívido y total que les hace parecer más reales que la inmediata realidad concreta de su vida ordinaria, o bien la carencia de memoria del sueño, aunque se tiene la sensación de haber estado en algún otro lugar.

La estrategia recomendada aquí es registrar todos estos sueños a diario para mantener una memoria lo más completa posible. Esto es necesario, ya que los sueños siguen el ciclo lunar de veintiocho días y esto nos permitirá Interpretar el contexto de los propios sueños de acuerdo a este ciclo natural, en lugar de tratar de comprender su significado sin punto alguno de referencia.

La glándula pineal se verá estimulada y la melatonina trascendente es segregada dentro del cuerpo del sujeto. Esto puede generar en él estados alterados de conciencia, con hipersensibilidad psíquica y fisiológica, donde la persona se halla del todo abierta al impacto de vibraciones externas de todo tipo. Si éstas son negativas, esto le llevará a recibir ideas y vibraciones erróneas que le sumergirán en estados cíclicos de confusión, alineación y disociación de la realidad. Pero todo esto también pude emanar del sujeto que ahora está mas sensible a la conciencia colectiva.


     

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